La anestesia en el injerto capilar

Publicado en Injerto capilar

Uno de los factores que priman en el siglo XXI es, sin duda, nuestro aspecto. Hoy en día la tendencia es mantener la salud y la apariencia del cuerpo, por lo que el pelo también es algo que hay que tener en cuenta. A los tratamientos para combatir esos michelines sobrantes o para aparentar una mayor juventud, se une ahora la lucha contra la calvicie. En este sentido, tanto para hombres como mujeres, el único procedimiento que ofrece la seguridad de recuperar el volumen capilar es el injerto o trasplante de pelo, lo que lleva a preguntarse por los detalles de esta cirugía, entre otros, la anestesia en el injerto capilar. El injerto capilar es un procedimiento que requiere de la redistribución sistemática y artística de los folículos pilosos con el objetivo de introducir pequeños injertos de cuero cabelludo que contienen, a su vez, las denominadas unidades foliculares. Junto con el injerto de pelo existen otros tratamientos capilares como el plasma rico en plaquetas (PRP), la bioestimulación o el láser capilar, que también ayudan a frenar la caída del cabello. Además de algunos medicamentos.

El injerto capilar se realiza aplicando al paciente anestesia local.

El injerto capilar se realiza aplicando al paciente anestesia local.

El injerto capilar se realiza aplicando al paciente anestesia local.

Anestesia en el injerto capilar

Se trata de un procedimiento que requiere del paso del paciente por quirófano aunque la cirugía de injerto capilar es mínimamente invasiva, de carácter ambulatorio e indolora. Es por ello por lo que la mayoría de los pacientes remiten sus dudas con respecto a qué tipo de anestesia se utiliza para llevar a cabo con éxito este procedimiento quirúrgico, los riesgos y limitaciones del mismo, el tiempo de reincorporación al trabajo, etc. Son dos, en concreto, las técnicas destinadas a facilitar el trasplante capilar. Hablamos tanto de la técnica FUE como de la técnica FUSS. Ambos procedimientos se centran en la extracción de unidades foliculares en puntos del cuero cabelludo poblados como, por ejemplo, es el caso de la nuca. Posteriormente, el especialista procederá a realizar la implantación de estos injertos donde la alopecia exista y, siempre, mediante la administración previa de anestesia local. Uno de los beneficios de esta operación es precisamente la garantía de que el paciente pueda permanecer despierto a lo largo de la intervención, por lo que la anestesia general queda descartada.

Tipo de anestesia utilizada en el trasplante de pelo

Como la anestesia en el injerto capilar es local, el paciente puede volver a su casa el mismo día de la intervención.

Como la anestesia en el injerto capilar es local, el paciente puede volver a su casa el mismo día de la intervención.

Como la anestesia en el injerto capilar es local, el paciente puede volver a su casa el mismo día de la intervención. Como ha quedado ya reflejado la anestesia local será la protagonista en este tipo de intervenciones capilares, si bien el especialista puede llegar a considerar oportuno la aplicación adicional de una suave sedación con el objetivo de que el paciente permanezca completamente relajado. Es decir, si evitamos la ansiedad del paciente en este tipo de cirugías, evitaremos la aparición de cualquier tipo de molestias. La intervención por la que se lleva a cabo el injerto capilar puede conllevar, asimismo, largos procesos en quirófano. Por lo que estancias de 8 o 12 horas serán más cómodamente llevaderas si el paciente se mantiene en un estado de sueño y olvido del tiempo. El objetivo, en cualquier caso, es facilitar el desarrollo de la intervención al tiempo que se asegura la confortabilidad del paciente. En cuanto a la sensación de dolor, estamos ante una cirugía poco invasiva y por lo tanto poco dolorosa. El paciente, por su parte, podría llegar a sentir algo de opresión o tirantez en la zona del cuero cabelludo pero el dolor como mucho se traducirá en leves molestias.

El trasplante capilar es una cirugía poco invasiva, realizada bajo anestesia local y algún tipo de sedación, por lo que el paciente recibe el alta el mismo día de la intervención.

El carácter ambulatorio de este tipo de intervenciones nos asegura una rápida recuperación. Es decir, dado que la anestesia en el injerto capilar es local, el paciente podrá regresar a su casa una vez que se haya dado por finalizado el procedimiento de injerto capilar con éxito. Transcurridas unas pocas horas desde que finalice la cirugía la persona intervenida podrá salir por su propio pie y, además, sin necesidad de ingreso en el centro hospitalario.

Pruebas preoperatorias

Antes de que el paciente sea sometido a un procedimiento de injerto capilar (o una cirugía de cualquier naturaleza), el especialista desarrollará una serie de pruebas preoperatorias para comprobar si la persona se postula como buen candidato, además de estar en aptas condiciones de salud para soportar la aplicación de anestesia en el injerto capilar. En este sentido, será el propio anestesista el encargado de comprobar con algunos días de antelación el historial médico del paciente. Lo más habitual es que se le practique un electrocardiograma además de aconsejarlo sobre el tipo de anestesia adecuada para su caso.

Hoy en día, el injerto de pelo es el único tratamiento de resultados definitivos frente a la alopecia.

Hoy en día, el injerto de pelo es el único tratamiento de resultados definitivos frente a la alopecia.

Hoy en día, el injerto de pelo es el único tratamiento de resultados definitivos frente a la alopecia. Ya centrados en el día en el que se llevará a cabo la cirugía, uno de los primeros pasos será la preparación del paciente por parte del equipo de enfermería. De forma seguida, el anestesista le aplicará un tranquilizante de potencia suave con la meta de eliminar cualquier signo de ansiedad o nerviosismo, evitar la aparición de alguna molestia o prevenir algún efecto secundario originado por la aplicación de anestesia local. El siguiente paso consiste en la aplicación de anestesia local en las zonas tanto donantes como receptoras, es decir, tanto en las áreas en las que se va a quitar el injerto como en las que se van a implantar. El objetivo, en cualquier caso, será evitar la sensación de dolor y picor además de prevenir la aparición de edemas en el proceso postoperatorio. Por otro lado, a la imprescindible presencia en quirófano de los profesionales que llevarán a cabo dicha intervención quirúrgica se le suma la del anestesista que permanecerá junto al paciente en todo momento con el objetivo de comprobar de primera mano que la anestesia en el implante capilar está cumpliendo con su cometido.

Para prevenir los posibles efectos secundarios y evitar riesgos, el cirujano debe recabar todo el historial médico del paciente antes de la operación.

En este sentido, merece la pena destacar que en el momento en el que el paciente remita cualquier tipo de molestia, el anestesista valorará la necesidad de aplicar una mayor cantidad de anestesia para paliar este tipo de contratiempos.

Pasos a seguir tras un injerto capilar

El proceso postoperatorio o de recuperación del paciente sometido a un injerto capilar no remite demasiada dificultad ya que estamos ante una cirugía ejecutada con anestesia local y, por lo tanto, también mínimamente invasiva.

La cirugía capilar es una intervención mínimamente invasiva.

La cirugía capilar es una intervención mínimamente invasiva.

La cirugía capilar es una intervención mínimamente invasiva. Tan solo serán necesarias un par de horas, como se ha mencionado a lo largo de este artículo, una vez que la cirugía haya concluido con éxito. En concreto, durante este tiempo el paciente permanecerá en reposo para facilitar la expulsión de la anestesia local y la sedación administrada. Una vez que se ha comprobado este hecho, el paciente podrá volver por su propio pie a casa. Ya en su hogar, se recomienda el seguimiento de una serie de pautas sencillas que no van más allá de favorecer el descanso del paciente además de evitar cualquier tipo de actividad que incida en la inflamación o sangrado de la zona intervenida.

Efectos secundarios del trasplante capilar

Sin embargo, como en cualquier intervención que requiera del paso por quirófano por mínimamente invasiva que sea, el injerto capilar también puede ocasionar efectos secundarios en los pacientes. En cualquier caso, este tipo de inconvenientes se manifiestan en muy pocos casos. Los más habituales son los edemas faciales, inflamaciones leves en el área de la frente o el entrecejo. Este tipo de efectos secundarios se exhiben en tan sólo un 5% de los casos y son el resultado de la aplicación de anestesia en el injerto capilar. Frecuentemente, tanto los edemas como las inflamaciones tienden a desaparecer al cabo de unas 48 horas sin la aplicación de ningún tipo de medicamento ni evidenciando secuelas para el paciente. De cualquier forma, con el objetivo de disminuir ambos efectos secundarios se le recomienda al paciente la aplicación de frío local o el masajeo de la zona desde la parte inflamada hacia los lados. Otro de los efectos secundarios es cierta pérdida de sensibilidad en el área en la que se encuentra la herida quirúrgica. Tampoco debe suponer problema alguno para el paciente, ya que, según los expertos, este factor debería desaparecer al cabo de unas tres o cuatro semanas.

La mayor parte de los efectos secundarios de esta técnica se deben a la anestesia en el injerto capilar.

La mayor parte de los efectos secundarios de esta técnica se deben a la anestesia en el injerto capilar.

La mayor parte de los efectos secundarios de esta técnica se deben a la anestesia en el injerto capilar. El aspecto estético de esta cicatriz, una de las principales dudas que exponen las personas interesadas en este tipo de intervenciones, tampoco ofrecerá problema alguno. Si bien con la aplicación de la técnica FUE no se deja señal visible, no ocurre lo mismo con la aplicación de la técnica FUSS, ya que ésta última requiere la extracción de una banda fina de piel del área donante además de sutura. Sin embargo, cabe destacar que incluso mediante la aplicación de esta última técnica el cirujano tenderá a esmerarse con el objetivo de no dejar marca visible al ojo humano. Para potenciar la ocultación de este tipo de cicatrices, será el propio especialista el que le aconseje determinadas pautas para asegurarse de que el proceso de cicatrización sea óptimo. En definitiva, la gran parte de los efectos secundarios de esta técnica son resultado de la utilización de la anestesia en el injerto capilar.

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