¿Hay riesgo de rechazo del injerto de pelo?

Publicado en Injerto capilar

Una de las premisas llevadas a cabo en el procedimiento de cirugía capilar es la de que no existe el riesgo de rechazo del injerto de pelo. No existe posibilidad alguna de que el cuero cabelludo del paciente manifieste algún tipo de rechazo en relación al trasplante de unidades foliculares en aquellas zonas afectadas por la alopecia. Y es que, la nulidad del rechazo también tiene bastante sentido si tenemos en cuenta que estamos ante un trasplante autólogo, es decir, un autotrasplante en el que el mismo paciente es tanto receptor como donante.

La seguridad, en este sentido, se sitúa en un 100% ya que el organismo del paciente no se va a centrar en rechazar algo que ya identificaba como parte propia aunque su ubicación haya sido modificada. Para llevar a cabo con éxito un implante de cabello o injerto capilar de manera autóloga es necesario hacer uso de la cirugía capilar.

En este tipo de procedimientos quirúrgicos, el donante y el receptor se convierten en la misma persona por lo que el cabello extraído de la zona donante (área posterior y lateral de la cabeza) se implanta sin que surja complicación alguna en la zona receptora que en la mayoría de las ocasiones se suele localizar tanto en la línea frontal como en la coronilla del paciente. El riesgo rechazo del injerto capilar no se enmarca en las posibles complicaciones del trasplante de pelo en Málaga.

El riesgo de rechazo del injerto de pelo no existe, porque el cabello trasplantado está genéticamente preparado para permanecer.

El riesgo de rechazo del injerto de pelo no existe, porque el cabello trasplantado está genéticamente preparado para permanecer.

Se trata de una intervención bastante sencilla, aunque minuciosa y precisa, que consiste básicamente en trasladar a nivel quirúrgico el cabello de un lugar a otro del mismo cuero cabelludo. Es decir, de una zona colmada de unidades foliculares que gozan de óptima salud hacia otras en las que los claros son bastante evidentes como consecuencia de la constante caída del cabello.

El implante capilar es una cirugía sencilla y sin riesgo de rechazo, aunque requiere de una gran experiencia y habilidad por parte del cirujano para colocar los folículos en el cuero cabelludo.

En torno al 90% de los hombres a nivel mundial padecen de alopecia. Una afección que influye en que sean precisamente las personas de género masculino las que demanden con mayor interés la aplicación de este tipo de tratamientos capilares. Sin embargo, la cirugía capilar es igualmente aplicable a las mujeres.

Microinjerto capilar con pelo del propio paciente

Conforme pasan los años y, como consecuencia, el avance de la ciencia nos arroja mayores comodidades en el aspecto capilar, se incrementa, además, el número de personas dispuesta a pasar por quirófano para someterse a una cirugía capilar y poner fin, de forma definitiva, a su problema de alopecia.

Después del injerto, el pelo implantado tiende a caerse por el trauma quirúrgico.

Después del injerto, el pelo implantado tiende a caerse por el trauma quirúrgico.

Y es que los avances, en este campo, ofrecen una mayor seguridad y confianza al paciente con calvicie, tanto es así que muchos de ellos se muestran interesados en las novedosas alternativas arrojadas en el aspecto capilar como pueden ser, por ejemplo la bioestimulación capilar, el láser capilar o la posibilidad de utilizar células madre para evitar la caída del cabello.

¿Puede la técnica capilar aplicada influir en el rechazo del injerto?

La diversidad en las técnicas aplicadas por los cirujanos para ponerle fin a la alopecia no influye de ninguna manera en el incremento de las posibilidades de que se produzca un rechazo. De hecho, el riesgo de rechazo del injerto de pelo, al respecto, no existe. Los métodos a los que nos referimos son la Folicular Unit Extraction o FUE y la Folicular Unit Strip Surgery o FUSS. Ambas se corresponden con procedimientos mínimamente invasivos que nos deja cicatrices visibles al ojo humano y que ofrecen un período de recuperación bastante corto.

Las técnicas actuales de injerto capilar, FUE y FUSS, no afectan a la posibilidad de rechazo del pelo trasplantado, porque el donante y receptor son la misma persona.

Por su parte, para poner en marcha la técnica FUE se requiere el uso de instrumental quirúrgico especializado. Nos referimos a un sacabocado microscópico, un elemento quirúrgico con una amplitud de 0,8 milímetros de diámetro que se puede utilizar de forma manual o automática.

Por otro lado, para poner en marcha la técnica FUSS se requiere el uso de bisturí y la aplicación previa de anestesia local. Mediante este instrumento quirúrgico el cirujano procede a la extracción de una tira con las unidades foliculares necesarias del área donante del paciente para ubicarla en la zona receptora.

El riesgo de rechazo del injerto de pelo se evita porque el donante y el receptor son la misma persona.

El riesgo de rechazo del injerto de pelo se evita porque el donante y el receptor son la misma persona.

Ambos métodos ofrecen resultados definitivos para la alopecia. Asimismo, ambas técnicas se dedican a reubicar el cabello de forma equilibrada y estética, es decir, facilitan la extracción de cabello del paciente de una zona para injertarlo en otra afectada por la calvicie. Estamos, sin duda alguna, ante dos de los procedimientos quirúrgicos más aplicados en el campo capilar y que mejores resultados ofrece ante la existencia de alopecia. Sin embargo, entre ambas también existen diferencias, ventajas y desventajas, si bien la elección entre una y otra será tomada por el cirujano experimentado. En cualquier caso, el riesgo de rechazo del injerto de pelo es cero.

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