Reducción de pecho en Málaga

Publicado en Cirugía plástica

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Nuestro cirujano

Dr. José Miguel Ingelmo Calvo
Cirujano plástico

El Dr. Ingelmo es licenciado en Medicina por la Universidad de Santander. Especialidad de Cirugía Plástica en el Hospital Regional Universitario Carlos Haya de Málaga, especialidad que viene ejerciendo desde 1995 hasta la actualidad.

Clínica Esbeltia Clínica Esbeltia

Casi toda la información sobre cirugía estética de mamas se centra en el aumento mamario, pero la reducción de pecho en Málaga también es una cirugía muy demandada, que ayuda a muchas mujeres a mejorar el aspecto de su pecho y a resolver problemas derivados de tener unos senos grandes.

En concreto, con este procedimiento quirúrgico se extirpa parte de la grasa, tejido mamario y piel que sobra del pecho, para hacerlo más pequeños, firme y ligero. También puede aprovecharse la operación para reducir el tamaño de la areola.

La reducción de pecho no se hace solo por motivos estéticos, pues las mujeres que tienen el pecho muy grande pueden sufrir secuelas físicas y de salud, como dolor de espalda y de cuello, irritación de la piel bajo las mamas e incluso problemas respiratorios. Por esta razón la mamoplastia de reducción se hace con el objetivo de proporcionar a la mujer unos pechos más pequeños, con una forma y peso más proporcionales al resto de su cuerpo.

Beneficios de la reducción de pecho

Como se ha apuntado antes, la cirugía de reducción de pecho en Málaga reporta beneficios para la salud de la paciente, ya que:

  • Beneficia a su capacidad funcional y física (pues al tener menos peso puede practicar más ejercicio físico).
  • Mejora el dolor de espalda y cuello.
  • Mejora los dolores crónicos de cabeza.
  • Facilita la realización de auto exámenes de la mama para detectar de forma temprana un posible cáncer.
  • Beneficia en el peso y comportamiento alimenticio de la paciente.
  • Mejora la autoestima y relación social de la paciente que al sentirse más segura deja de tener complejos por el exceso de pecho.
  • Mejora la calidad de vida.

¿Qué personas suelen someterse a esta cirugía?

Las personas que se someten a una reducción de senos son mujeres que gozan de buena salud pero que, por culpa del exceso de mamas, tienen problemas de espalda, entre otros. Este exceso de senos hace que, muchas veces, la mujer no pueda realizar sus actividades diaria sin tener molestias físicas.

Además de causarle malestar y complejos. La mujer que quiera someterse a esta cirugía deberá tener los senos desarrollados por completo, aunque pueda realizarse ante si esta situación le ocasiona problemas muy importantes.

Tal vez, uno de los principales inconvenientes de la reducción de pecho sea que no se aconseja si la paciente quiere dar de mamar en un futuro, aunque se pueden consultar algunas técnicas que no interfieran en la capacidad de lactancia.

¿Afecta esta operación a la lactancia futura?

La capacidad de lactancia está relacionada con los lóbulos glandulares, que son conductos que conectan estos con el pezón y en los que intervienen, además, la sensibilidad nerviosa de la mama. En casi todas las cirugías que reducen los senos se intenta preservar al máximo estas propiedades de la glándula mamaria. Hay dos técnicas para acometer esta intervención:

  • Separando las areolas y pezones.
  • Cortando la unión de la areola con el resto de la mama.

Cuando la reducción de pecho se hace sin separar la areola del pezón, las probabilidades de que la mujer pueda dar el pecho tras esta cirugía aumentan, pues al no tocarse las redes de glándulas y conductos, se posibilita la lactancia. Con esta técnica, se coloca el pezón y la areola en una mejor posición, sin ser separados al completo del resto de la mama, los conductos por los cuales fluye la leche no se cortan, permitiendo que se pueda dar de mamar.

De esta forma, la areola y pezón continúan unidos por un tejido denominado pedículo, que contiene los conductos galactóforos, arterias, nervios y venas. Así, no se altera la sensibilidad de las areolas ni el estímulo que inicia el reflejo de succión. Esto es fundamental, ya que es lo que hace que la glándula pituitaria libere dos hormonas (prolactina y oxitocina) encargadas de la producción y la secreción de la leche. Sin embargo, cuando la reducción de pecho se hace cortando la unión de la areola con el resto de la mama ya no se puede amamantar.

¿Cuánto hay que esperar para dar de mamar tras una reducción de pecho?

A pesar de que existe una técnica que permite la lactancia tras realizar esta operación, es importante señalar que esto dependerá del tiempo que haya transcurrido desde que se realizó la intervención y la mujer se quedó embarazada.

De tal forma, que cuanto más tiempo haya pasado desde la operación, más probabilidades habrá de que se unan los conductos cortados y que terminen de crecer las nuevas terminaciones nerviosas y se pueda producir la lactancia. Pues en ambos casos se contribuye a la reparación y posterior desarrollo del sistema mamario de la paciente.

De cualquier modo, las pacientes que quieran reducir el volumen de sus senos y dar de mamar, deberán asesorarse bien sobre la mejor técnica que exista para que no le afecte a la lactancia, porque después no habrá vuelta atrás.

¿Cómo se realiza la reducción de pecho?

La operación de reducción de pecho se realiza con anestesia general para que el paciente permanezca dormido, sin molestas ni riesgos. Esta se hará en el quirófano de una clínica u hospital que cuente con una Unidad de Cuidados Intensivos por si surgiera algún problema, aunque no lo suele haber nunca.

En la mayoría de los casos, la paciente debe estar ingresada durante dos o tres días, pues se trata de una intervención de mayor complejidad que un aumento de senos o mastopexia. De hecho, la operación dura entre dos y cuatro horas, o incluso puede alargarse más. Dentro de las técnicas existentes, hay que destacar que, casi siempre, se realizan cortes en forma de ancla desde la areola y con una línea vertical que llega hasta debajo de la mama.

Con estas incisiones se consigue extirpar el exceso de piel grasa, tejido mamario y se recoloca la areola y el pezón en su nueva posición. A veces se puede realizar junto con una liposucción. Los cirujanos plásticos que realizan esta operación suelen coincidir en que es preferible dejar unida la areola a los vasos sanguíneos y a sus nervios, para que se mantenga una sensación normal.

Pero, a veces, esto es imposible y se ven obligados a separar por completo la areola y colocarla en una nueva posición perdiendo esta sensación. Después de la intervención se colocan unos tubos de drenaje y un vendaje alrededor de los senos.

Antes de la reducción de senos

El primer paso que hay que seguir antes de decidirse, es importante elegir a un buen cirujano plástico para la reducción de pecho en Málaga. Una vez hecho esto, la paciente acudirá a la consulta previa para que el especialista la explore y evalúe el tamaño y forma de las mamas, la firmeza de la piel, así como su estado de salud en general (que debe ser bueno).

También se realizará una exploración de mamas y puede que se le solicite un estudio mamográfico. Durante esa consulta el cirujano le explicará las distintas técnicas que existen para abordar la operación y las combinaciones de procedimientos que le pueden venir bien a la paciente. Por su parte, esta le dirá qué quiere conseguir con la operación y lo que necesita para mejorar su problema, siendo completamente sincera.

En esa consulta, se le dirá el tipo de anestesia que se utilizará y el tiempo probable de hospitalización. En este caso, hay que destacar que la reducción de mamas no está incluida dentro de las prestaciones de la Seguridad social (solo en casos excepcionales como la gigantomastia, que son pechos excesivamente desarrollados) por lo que el cirujano le dirá el precio total de la intervención.

Por su parte, la mujer expondrá si es o no fumadora, qué medicación o vitaminas toma, el número de embarazos previos que tuvo y si quiere volver a quedarse embarazada o dar de mamar. Es conveniente que antes de la operación queden resueltas todas las dudas de la paciente para que se someta a la cirugía sin miedos.

Postoperatorio

El postoperatorio de la reducción de mamas en Málaga es parecido al del resto de cirugías estéticas que sirven para remodelar el pecho. Puesto que la paciente suele encontrarse varios días cansada, aunque puede hacer vida normal pasadas entre 24 y 48 horas de la operación.

La mayor parte de las molestias las controlará tomando la medicación que le indique su cirujano plástico, pese a ello, puede experimentar dolor de mamas durante un par de semanas. Además, es posible que tras la intervención, durante la menstruación se sientan más hinchadas y doloridas las mamas. En cuanto al vendaje o los apósitos, serán retirados pasados unos días y sustituidos por un sujetador especial que llevará el tiempo que le indique el cirujano. Los puntos se quitarán entre los 7 y 14 días de la operación y la inflamación bajará por completo a las tres o seis semanas.

Es normal sentir ardor en los pezones durante dos semanas. También forma parte de los efectos secundarios de esta cirugía el hecho de que disminuya la sensibilidad en los pezones. Lo bueno es que esto suele ser temporal. La incorporación al trabajo se realizará en dos o tres semanas, aunque a los pocos días ya se podrá hacer vida casi normal. Lo único que deberá hacer es limitar las actividades físicas fuertes durante unas semanas hasta que se recupere por completo de la cirugía. Y también deberá evitar durante una o dos semanas mantener relaciones sexuales para que no se inflamen las incisiones.

Asimismo se evitará mantener un contacto físico intenso en las mamas hasta que hayan trascurrido tres o cuatro semanas. Puede que aparezca cierto líquido o pequeñas costras en las incisiones, esto entra dentro de lo normal y no debe provocar alarma en la mujer intervenida. Por último, la paciente seguirá acudiendo a consulta durante los meses siguientes a la cirugía para que su médico siga su evolución.

¿Qué riesgos entraña esta cirugía?

Esta cirugía, pese a su complejidad, no entraña muchos riesgos ya que es una técnica muy segura, siempre que sea realizada un profesional preparado y cualificado. Sin embargo, no deja de ser un procedimiento quirúrgico, por lo que siempre pueden surgir complicaciones asociadas.

De esta forma, pueden producirse reacciones a la anestesia, problemas respiratorios, sangrado, coágulos de sangre o infección. Y, según la técnica utilizada, también podría ocurrir que la paciente tuviera alguno de estos problemas:

  • Dificultada para amamantar o incapacidad de hacerlo.
  • Pérdida de la sensibilidad en los pezones.
  • Posición desigual de los pezones.
  • Diferencias de tamaño entre las mamas.

Aunque el mayor de los inconvenientes de esta cirugía de reducción de pecho en Málaga son las cicatrices permanentes resultantes. Normalmente el cirujano se esforzará en que estén situadas en zonas estratégicas, que puedan disimularse bajo el sujetador o el bikini. De todas formas, con los cuidados necesarios y el paso del tiempo estas marcas mejorarán y se harán prácticamente imperceptibles

Resultados de la reducción de mamas

Podríamos afirmar que los resultados conseguidos con esta operación son definitivos siempre y cuando la mujer se cuide y mantenga unos hábitos de vida saludable. Después de la operación, habrá que esperar unos meses para poder disfrutar de los resultados y tener ya un aspecto definitivo.

Este aspecto, solo cambiará ante estímulos como un nuevo embarazo o cambio de peso. La mujer tardará un tiempo en acostumbrarse a su nueva imagen, pero en casi todos los casos se sentirá muy satisfecha con el resultado logrado.

Deporte tras una reducción de senos

Tras esta cirugía la mujer se encontrará en mejor estado físico para poder practicar deporte. Generalmente, a partir de las dos o tres semana puede empezar a hacer algún tipo de ejercicio, pero dependiendo de cómo se encuentre la cicatriz y el estado general.

Es aconsejable consultar con el cirujano cuándo es el momento adecuado para retomar la actividad física. Para comenzar al cien por cien la actividad deportiva deberá dejar transcurrir al menos un mes desde la operación.

Además, hay que intentar evitar todas aquellas actividades deportivas que supongan un estiramiento de la zona pectoral. Por otro lado, aquellas pacientes que no puedan someterse a la de reducción de pecho pueden intentar bajar de peso para reducir ligeramente el tamaño de sus senos. También pueden probar a utilizar sostenes para soportar el pecho mejor y hacer ejercicios para fortalecer espalda y músculos del hombro.

Conclusión

En definitiva, con la operación de reducción de pecho se consigue remodelar las mamas y colocar en una posición correcta la areola y el pezón, logrando así que la paciente se sienta mejor. Los resultados de la reducción de pecho en Málaga son permanentes y muy satisfactorios.

Existen muchas técnicas para poder realizar esta cirugía teniendo en cuenta el tamaño del pecho, edad de la paciente y otras cuestiones, pero en todos los casos se necesita hacer cortes alrededor de la areola, verticales y horizontales en el pliegue submamario (con forma de ancla invertida). Esta operación precisa de anestesia general para que la paciente permanezca quieta y sin dolor mientras el cirujano extirpa el exceso de glándula mamaria, piel y grasa de la zona y vuelve a recolocar el pezón en su lugar correcto.

Después de la intervención se colocará un svendaje que se cambiará cada 24-48 horas, tiempo en el que la mujer seguirá hospitalizada. Es posible que aparezcan cardenales e inflamación en la zona operada durante el postoperatorio. También puede reducirse, en algunos casos, la sensibilidad en una o en las dos areolas, aunque de forma temporal. Por otro lado, el cirujano procurará disimular las cicatrices que queden con la reducción de senos en Málaga, para que estas sean imperceptibles.


  • Artículo escrito por:
  • Doctor Francisco Javier Ruiz Solanes
  • Licenciado en 1989 en Medicina y Cirugía por la Universidad de Málaga (UMA)
  • Colegiado 6.024 del Colegio de Médicos de Málaga
  • Director médico Clínica Esbeltia

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