El injerto capilar

El injerto capilar es, probablemente, la intervención de Cirugía Estética más popular hoy en día. Sus excelentes resultados -totalmente naturales-, la bajada del precio del trasplante capilar o un proceso de recuperación fácil y sin complicaciones, son algunos de los factores que lo han hecho posible. 

Es fácilmente constatable la popularidad del injerto capilar entre famosos 

Candidatos al injerto capilar

Ser o no un buen candidato a un injerto capilar va a depender de dos factores principales:

  • el área a cubrir (según sea más o menos extensa)
  • y la disponibilidad de zona donante que tenga el paciente.

Y es que en función de dichos elementos (más algunos otros que veremos a continuación) será posible determinar por el cirujano capilar si el microinjerto de pelo es o no factible. 

No es aconsejable realizarse un injerto capilar antes de los 18 o 20 años

No es aconsejable realizarse un injerto capilar antes de los 18 o 20 años

En la mayoría de las clínicas capilares la primera cita y el análisis de las circunstancias personales y condiciones del paciente es gratuita. En esta primera cita, el cirujano capilar examinará la causa de la alopecia (si se debe a factores genéticos, hormonales, estrés, etc.) y el historial clínico del paciente. Comprobará la densidad del cabello, su tipo de pelo y, sobre todo, las necesidades de unidades foliculares que tenga. 

Si el área a cubrir es pequeña -entradas y frontal, por ejemplo-, las necesidades de folículos van a ser mucho menores que si se incluye la zona de la coronilla. En el primer caso casi todos las personas son aptas. En el segundo caso, será el cirujano capilar el que tendrá que valorar las limitaciones del injerto y si el paciente tiene área donante suficiente. 

Las expectativas del paciente también son muy importantes: es imprescindible escucharlo y entender con claridad qué es lo que se espera de la intervención. Y en un segundo momento, exponerle de forma diáfana a qué resultados puede llegar con dicha disponibilidad de unidades foliculares. El especialista debe ser totalmente claro en este sentido y evitar cualquier malentendido. Así no habrá discrepancias entre las expectativas del paciente y los resultados reales.

Es también bastante importante tener en consideración la edad del paciente para prever la futura evolución de la alopecia y si es un momento ideal para el injerto capilar.

Pero ¿qué son las unidades foliculares?

Si observamos de cerca el cuero cabelludo veremos cómo el pelo no nace independientemente uno de otro sino que lo hace en pequeños grupos de hasta cuatro cabellos. Pues bien, cada una de esas agrupaciones es una unidad folicular.

Hay que tener en cuenta en número de unidades foliculares necesarias para el injerto capilar

Hay que tener en cuenta en número de unidades foliculares necesarias para el injerto capilar

Generalmente, estas unidades foliculares constan de entre uno y cuatro cabellos, aunque excepcionalmente pueden llegar a más. Además de por pelo, están formadas por otra serie de elementos indispensables para su crecimiento, como son glándulas sebáceas, nervios, músculo erector, etc. y todo ello rodeado por una banda de colágeno que los sostiene. 

El número de unidades foliculares que cada persona va a tener es muy variable y depende de muchos factores, tales como la raza, la edad, el color y el tipo de pelo, etc. En general, se puede considerar que se tienen entre 60 unidades foliculares por centímetro cuadrado (a ello se le consideraría baja densidad) y 120 (sería alta densidad). 

Cuando en el injerto capilar se extraen las unidades foliculares, éstas se analizan y se clasifican en función del número de cabellos que contengan cada una. El objetivo de esta separación es el de utilizar unas u otras en función de las necesidades del cirujano y de la zona a repoblar. Así, por ejemplo, en una primera línea del pelo, se utilizarían unidades foliculares con uno o dos cabellos, ya que en un área con poca densidad capilar. Sin embargo, en otras zonas más pobladas, lo ideal sería utilizar las unidades foliculares con tres y cuatro cabellos. Sólo así se consigue una naturalidad total.

Las unidades foliculares también tienen diversas etapas de crecimiento: anágena -o fase de crecimiento-, catágena -que es una etapa de transición-, y telógena -que es la fase final del proceso que termina con la caída del cabello-. Una vez que ha terminado la fase telógena, el ciclo de crecimiento vuelve a comenzar de nuevo.

La intervención de injerto capilar

Mucho y muy rápido ha avanzado la técnica de injerto capilar. Y es que no hace tanto tiempo que los trasplantes se realizaban con formas ya totalmente obsoletas y que generaban lo que durante mucho se conoció como el efecto "pelo de muñeca".

Hoy día todo eso está ya superado y los trasplantes capilares se realizan en la mayoría de las ocasiones, con la técnica FUE, que da unos resultados muy naturales, de forma que pasan totalmente desapercibidos para el resto de las personas. La intervención de injerto capilar es indolora, y se utiliza anestesia local. Es una operación de carácter ambulatorio. Sí es importante elegir un cirujano capilar con formación específica y suficiente experiencia.

La característica principal de esta técnica FUE es que las unidades foliculares son seleccionadas y extraídas una a una. Las ventajas de esta forma de extracción son muchas:

  • Se evita la cicatriz que quedaba con la técnica FUSS 
  • El postoperatorio y la recuperación son mucho más cortos
  • Existe la posibilidad de volver a intervenir la zona si se hiciera preciso
  • El área donante no pierde sensibilidad a diferencia de la tira
  • Los folículos no se dañan ni se rompen al extraerse
  • Es una cirugía mínimamente invasiva.
La técnica FUE es la utilizada en las Clínicas Esbeltia para los injertos capilares

La técnica FUE es la utilizada en las Clínicas Esbeltia para los injertos capilares

Para ello se utiliza un microbisturí cilíndrico de menos de un milímetro de diámetro que consigue extraer el folículo piloso sin dañarlo y sin dejar cicatrices. Dependiendo del número de unidades foliculares a trasplantar, la intervención se desarrollará en una o en más sesiones capilares.

Extraídas las unidades foliculares, éstas se clasifican (pueden tener cada una uno, dos, tres o cuatro pelos por unidad) y se prepara al paciente para su inserción. Éste es el momento de aplicar la anestesia local en la zona receptora y de hacer las micro incisiones precisas para colocar los folículos. Para hacer las incisiones se tiene en cuenta la densidad capilar a la que deberá llegar la zona y el ángulo con el que el cabello deberá salir. Esto es fundamental para que el resultado sea totalmente natural.

Una vez introducidos todos los folículos en las incisiones, la intervención habrá finalizado y dará comienzo la fase de recuperación.

La recuperación del injerto capilar

A diferencia del postoperatorio de otras operaciones de cirugía estética que son más complicados y que revisten un mayor número de complicaciones, la recuperación del injerto capilar es sumamente fácil y bastante rápida. Y las indicaciones que el cirujano capilar da para que todo vaya correctamente, son fáciles de cumplir. Pero eso sÍ: hay que cumplirlas al pie de la letra, ya que de ello depende el buen final de la intervención.

La recuperación del injerto capilar es bastante sencilla y cómoda

La recuperación del injerto capilar es bastante sencilla y cómoda

El dolor que se puede llegar a sentir al día siguiente de la operación, es muy leve. Si lo necesita, puede tomarse los analgésicos que su médico le haya aconsejado para tal eventualidad. Es un dolor que no se presenta en todos los casos, y que, cuando lo hace, es bastante llevadero. En caso de que se estuviera en presencia de un dolor agudo o muy persistente, consúltele a su especialista sobre qué hacer.

El paciente también tiene que estar preparado para que durante los dos días siguientes a la intervención, su frente presente una leve inflamación. Esta inflamación desaparecerá por sí sola sin necesidad de tratamiento alguno y no es más que el proceso normal de la anestesia que se le suministró durante la operación. No debe durar más de un par de días.

En el postoperatorio del injerto de pelo también aparecerán por toda la zona receptora unas costras de pequeño tamaño y un leve enrojecimiento de la piel. Las costritas deberán ser tratadas de la forma que al paciente se le indique. Si lo hace así, se irán desprendiendo poco a poco sin causar ningún daño al folículo recién implantado.

Con las precauciones adecuadas, el paciente podrá volver al trabajo en un tiempo muy breve. 

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Injerto capilar 2

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Fotos antes y después

Opiniones de pacientes


El cabello trasplantado, ¿es permanente?

No es inusual que los pacientes de un injerto capilar entren en pánico cuando, a las pocas semanas de la intervención, comienza a caérseles el cabello que previamente se le había injertado. No obstante, no hay ningún motivo de alarma. El cirujano capilar ya debe haberles explicado que este hecho forma parte del proceso natural de crecimiento del pelo. Es una fase más de todo el procedimiento y muy pronto podrán comprobar cómo el pelo injertado comienza a crecer de nuevo y -esta vez sí- para quedarse definitivamente. El cabello trasplantado se ha sometido a un fuerte "estrés" y eso provoca que la fase de caída del mismo se acelere. Pero si el paciente sigue todas las indicaciones del cirujano, volverá a crecer sin problemas.

El cabello trasplantado es permanente y no se cae

El cabello trasplantado es permanente y no se cae

¿Y por qué decimos que el cabello trasplantado es permanente? La razón principal es que el pelo conserva la información genética que tenía en el origen. Y en dicha información está contenida la característica de permanencia que a nosotros más nos interesa: es fácil comprobar cómo los hombres comienzan a perder el pelo en la parte de las entradas, en la coronilla o en la zona superior de la cabeza. Pero prácticamente nunca se pierde en la parte de la nuca o en los laterales. El pelo de estas áreas está programado para permanecer. Y es por ello por lo que -a la hora de elegir una zona donante- es eligen éstas.

Sí es verdad, como anteriormente ya hemos apuntado, que buena parte del éxito de la intervención depende de los cuidados postoperatorios que el paciente dispense a los injertos y al cuero cabelludo. Es imprescindible que se sigan al pie de la letra todas y cada una de las recomendaciones que el cirujano capilar haya dado, sobre todo en los primeros días tras la intervención. Si es así, el porcentaje de éxito y de permanencia de los cabellos injertados es muy alto.

Implantes de pelo en otras partes del cuerpo

La gran mayoría de las intervenciones de injerto capilar se realizan en la parte superior de la cabeza, en las entradas, en la línea frontal o en la coronilla. Pero hay que decir que también es posible el injerto de pelo en otras partes del cuerpo. Principalmente las que se realizan cada vez más son los trasplantes capilares en las cejas y, sobre todo, en la barba. Existen muchas personas que son barbilampiñas o tienen zonas ralas dentro de la barba y a las que les gustaría poner remedio a este problema estético. 

El injerto capilar en barba o bigote es uno de los más realizados

El injerto capilar en barba o bigote es uno de los más realizados

En estos casos, el injerto capilar de barba puede ser la solución perfecta y definitiva, con unos resultados totalmente naturales. El número de unidades foliculares necesarias para un trasplante de barba va a depender, claro está, de la extensión de la zona a cubrir y de la densidad capilar que se persiga. En líneas generales podemos decir que se pueden necesitar desde 300 unidades foliculares -si nos referimos a una pequeña zona de la cara- hasta las 1.500 en los supuestos de barbas muy ralas. Pero además del número, también hay que tener en cuenta la densidad, que en esta zona del rostro oscila entre 20 y 40 unidades foliculares, dependiendo de la persona.

El cirujano o especialista capilar que vaya a realizar la intervención debe prestar especial cuidado a la hora de hacer las incisiones, ya que éstas deben de tener el ángulo y la profundidad adecuadas. La profundidad de la incisión debe ser suficiente para lograr que el cabello que nazca lo haga con la inclinación natural de la zona, y en nada pueda distinguirse del resto de cabellos. Además, estas incisiones deberán ser muy pequeñas, para no dejar apenas cicatrices, que serían más visibles que en otras partes de la cabeza, como la coronilla por ejemplo.

También es bastante usual que los pacientes acudan a la clínica para realizarse un injerto capilar en cicatrices, con el objetivo de ocultarlas y que no se vean.

Lo que sí hay que tener siempre en cuenta es que el pelo injertado debe ser siempre de la misma persona (así se evita el rechazo) no pudiendo ser en ningún caso el cabello donante de persona distinta.

El injerto capilar en mujeres

Generalmente, venimos asociando la idea de esta intervención exclusivamente a los hombres cuando la realidad nos muestra que cada vez son más las mujeres que recurren al injerto capilar para solucionar sus problemas de alopecia.

No todas las mujeres son aptas para someterse a un injerto capilar

No todas las mujeres son aptas para someterse a un injerto capilar

Y si bien lo anteriormente dicho es cierto, también lo es que no todas las mujeres que sufren de caída del pelo pueden paliar este problema con el trasplante capilar, ya que dependerá del tipo de alopecia que la mujer padezca. Cuando esta alopecia siga el mismo patrón que la alopecia masculina -es decir, una caída del cabello localizada en algunas zonas-, será más fácil el injerto capilar en mujeres. Sin embargo, es muy común que el patrón de alopecia sea más generalizado y se extienda por amplias zonas de la cabeza, lo que dificulta la solución a través de un implante capilar.

Una vez examinado el caso en concreto por parte del especialista capilar y constatada la posibilidad de realizar un injerto capilar en mujeres, el procedimiento no difiere mucho al utilizado para los hombres. Básicamente consiste en extraer las unidades foliculares de la zona donante, que por regla general son los laterales de la cabeza y la nuca, e implantarlas en las áreas receptoras, que son las que más han sufrido la alopecia y necesitan de mayor densidad.

Sin embargo, las mujeres sí son más reacias a raparse la cabeza, por lo que se tendrá que acudir a técnicas específicas que eviten este hecho. Su especialista capilar le informará de procedimientos como el FUT (básicamente una variación de la técnica FUSS o de la tira) o el DHI en el que no se evita el rapado, pero éste se circunscribe a una zona muy pequeña de la cabeza, especialmente elegida para que pueda taparse y ser disimulada con el resto del pelo que no se rapa.

Clínica Esbeltia ofrece este servicio de injerto capilar en mujeres en Barcelona y en Málaga.

  • Artículo escrito por:
  • Doctor Francisco Javier Ruiz Solanes
  • Licenciado en 1989 en Medicina y Cirugía por la Universidad de Málaga (UMA)
  • Colegiado 6.024 del Colegio de Médicos de Málaga
  • Director médico Clínica Esbeltia

Categoría: Injerto capilar

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